jueves, 18 de octubre de 2012

GLOBALIZACIÓN EN LA ECONOMÍA Y LOS MERCADOS


El Estado de Bienestar (Europa)

Luego de la depresión de los años 30 y la Segunda Guerra Mundial, se reestructura el Modelo de Capitalismo, el Keynesianismo.


La economía keynesiana se centró en el análisis de las causas y consecuencias de las variaciones de la demanda agregada y sus relaciones con el nivel de empleo y de ingresos.El interés final de Keynes, su creador, fue poder dotar a unas instituciones nacionales o internacionales de poderla capacidad de controlar la economía en las épocas de recesión o crisis. Este control se ejercía mediante el gasto presupuestario del Estado, política que se llamó política fiscal. La justificación económica para actuar de esta manera, parte sobre todo, del efecto multiplicador que se produce ante un incremento en la demanda agregada.

Estas son sus principales características:
  • Permanente expansión de demanda: reconstrucción de las sociedades europeas, en equipamiento doméstico e infraestructura. Se realiza una producción intensiva para la demanda. El sector público invierte más en el capital privado logrando la satisfacción de ambos, apuntándole a una verdadera paz social.
  • En las empresas las líneas de producción se organizan para hacer frente a la demanda de consumo generalizado: allí se producía en serie, productos útiles, que por serlo no necesitaban diseño ni intensa publicidad para ser vendidos. Por ejemplo, los alimentos, los admíniculos de aseo, o la ropa.
  • Generalización del sistema de crédito: se cuestiona los alcances del salario per cápita, que no suple todas las necesidades y deseos del trabajador, por ello adquiere créditos.
  • Clima social de consenso y ausencia de conflictos: consenso social de conformidad, por la gran aspiración al consumo.
                                 


LOS AÑOS DEL DESARROLLISMO (AÑOS 60)

Para este período Europa, sufre una evolución en la industria, lo que lleva a un crecimiento económico considerable, y se da un verdadero paso de subdesarrollo a desarrollo. Se implementan las teorías de Rostow.

                           

Para lograrlo fue necesario:
  1. Sociedad Tradicional: se llega a un tope de nivel de renta per cápita.
  2. Condiciones previas para el despegue: se logran gracias a los decubrimientos de ciencia moderna, que superaron el ritmo lento de los siglos XVII al XIX.
  3. El despegue: etapa en la que se superen los obstáculos, la estructura social se transforma a un ritmo fijo de crecimiento económico y social.
  4. Marcha hacia la madurez: se realizan procedimientos más refinados y complicados, donde se especializan en actividades precisas.
  5. Era del crecimiento de consumo de las masas: aumenta el ingreso real per cápita y el nivel de consumo de los empleados. Además se asignan recursos para el bienestar y seguridad social. Se criticó el modelo eurocéntrico, que conllevaba a un proceso de industralización lineal. Sin embargo se llega a una dependencia tecnológica, pero se le sigue apuntando al crecimiento económico de la producción.
Con el PNUD, o Proyecto de las Naciones Unidas, con las que se pretendía medir el bienestar de un país, se hace una propuesta para el avance de las sociedades. Estas eran sus características a estudiar:
  • Duración de la vida - forma de vida.
  • Grado de instrucción.
  • Renta familiar (posibilidad de trabajo)
No obstante, algunas minorías, las agremiaciones, y la democracia sufrieron un desarrollo inmenso durante estos años, como una forma de demostrar la importancia que fueron cobrando los distintos sectores de la sociedad.

                         

RELACIÓN NORTE - SUR Y LA COMUNICACIÓN: INFORME MCBRIDE

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El Informe McBride, también conocido “Un solo mundo, voces múltiples”, es un documento emitido por la Unesco en 1980 y surgido en el centro de los debates intelectuales sobre el desequilibrio entre el Norte y el Sur en el contexto internacional de los medios de comunicación.

Este informe fue el resultado de la reivindicación de un Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación (NOMIC) por parte de los países no alineados desde mediados de los años 70. Quería conseguir sistemas de comunicación más justos en los que incluir a los países en vías de desarrollo y demostraba cómo el desequilibrio en materia de información a favor del Norte amenazaba tanto la singularidad como la diversidad de las culturas del Sur.

 El contexto en el que surgió el Informe McBride se caracterizaba por estar inmerso en el ambiente bipolar de la Guerra Fría y el avance de la ideología neoliberal. La ONU adoptaba como propia la teoría de la modernización que consideraba que la diseminación del conocimiento y las tecnologías de los países del Norte repercutiría directamente en el desarrollo de los países del Sur. Estos postulados fueron cuestionados en los años 70 por la teoría de la dependencia que consideraba que el modelo de comunicación “desarrollado” generaba dependencia, mientras que el subdesarrollo de la periferia era un requisito necesario para el desarrollo del centro hegemónico

La idea central del Informe McBride, que comenzó a gestarse en la reunión de la Unesco celebrada en Nairobi en 1976, era la democratización de la comunicación. En esta Conferencia se creó una comisión presidida por el irlandés Sean McBride dirigida a crear este documento. Cuatro años más tarde se aprobó el Informe McBride donde se abordaban los retos que presentaba a escala mundial el proceso de concentración empresarial de los medios y las industrias editoriales y audiovisuales, así como la adopción de las nuevas tecnologías de la comunicación y el control de los flujos informativos y los contenidos culturales. Además, se estableció la necesidad de corregir la desigualdad y los desequilibrios en términos de comunicación, información y cultura, entre un mundo rico e influyente y un mundo pobre e irrelevante.

El Informe McBride exigía pluralismo y diversidad; proclamaba que la libertad de información no podía reducirse a la libertad del mercado informativo; confirmaba la injusticia en la circulación de la información a nivel global; e indicaba las estrategias necesarias para solucionar la situación, como era una mayor intervención del Estado en el sistema comunicativo internacional para que las potencias con más poder dejaran de intervenir en las naciones del Sur, pertenecientes al denominado Tercer Mundo. Estas medidas no fueron aceptadas por algunos países, como Gran Bretaña o EE.UU. Ambos abandonaron la Unesco porque entendían que los preceptos del informe suponían modificar políticas nacionales de comunicación e introducir límites a la libre circulación de productos culturales, lo que entraba en conflicto con su intereses y con los de las empresas de comunicación allí establecidas.

El documento recibió muchas críticas, por lo que la Unesco abandonó el debate y aceptó la idea de que los flujos transfronterizos de información eran una necesidad impuesta por el mercado internacional y la propia realidad mundial. Se aceptó una especie de “darwinismo” en el campo de la comunicación donde vencían aquellos que habían logrado constituir grupos emisores dominantes y que, por tanto, habían conquistado el derecho a emitir. El NOMIC desapareció de las reflexiones y el problema del desequilibrio Norte-Sur no se volvió a plantear durante la década de los 80.

La cuestión volvió a la actualidad a comienzos de los años 90 con motivo de las discusiones del GATT (actual OMC). Esto se debía a que la posición de los europeos frente al dominio de EE.UU. se aproximó bastante a la de los países del Sur. Así pudo verse como algunos conservadores hablaban de “imperialismo cultural norteamericano”, de la misma forma que alguien de extrema izquierda lo hubiera hecho diez años antes. En definitiva, se recordaba que ese imperialismo podía constatarse realmente, pues si en 1980 se observaba que cuatro de cada cinco mensajes emitidos por el mundo provenían de EE.UU., en 1990 era visible que los programas audiovisuales también provenían fundamentalmente de este país. En la actualidad, algunos enfoques del Informe McBride mantienen su vigencia.

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(Tomado de http://teoriesdelacomunicacio.wikispaces.com/Informe+McBride)

RECONSTRUCCIÓN DEL CAPITALISMO EN LOS 80: CRISIS DEL ESTADO DE BIENESTAR

Los años gloriosos del capitalismo llegan a su fin a mediados de los años setenta, allí comienza la famosa crisis del Estado de Bienestar. Para algunos autores como Juan Torres, la crisis tuvo tres dimensiones:

  • Crisis en la producción (saturación de mercados y relajación laboral)
  • Crisis financiera (exceso del dinero circulante y el endeudamiento)
  • Crisis del consenso social (caída de la productividad que conduce a la indeguridad, llega el fin de la paz social).


Sin embargo, en los años ochenta surge una nueva postulación para rescatar el capitalismo, que tenía las siguientes características:
  1. Apropiación del capital de una porción cada vez mayor del excedente proveniente del proceso de producción: se resalta la participación de las NTIC en el proceso de producción, se reestructura el trabajo a nivel mundial. Mayor hegemonía capital del trabajo.
    Pese a los ajustes, se reducen los salarios y las prestaciones sociales que venían del antiguo Estado de Bienestar. Además la reestructuración del mercado de trabajo para incluir un número cada vez mayor de mujeres, niños, minorías étnicas... en general de todos aquellos grupos sociales que son tremendamente vulnerables en la sociedad y en el mercado, ta,bién lo produce. La descentralización de producción de Japón, USA y Europa a países más atractivos para la inversión por la mano de obra más barata.

  2. Cambio en el modelo de intervención estatal: liberación de un conjunto de actividades sanitarias, educativas, reducción y privatización de las actividades productivas en el sector público y reforma fiscal, que favorece a las grandes empresas y a las clases sociales altas.
    Es una nueva forma de intervención, donde nuevos medios y áreas se ven incluidas en el Estado, esto se refiere al "Estado Mínimo" que favorece al Mercado. Estas son las características:
    - Liberalización de varias actividades.
    - Reducción  y privatización de las actividades productivas en el sector público.
    - Una reforma fiscal agresiva que favorezca a las grandes empresas y a los
    grupos de renta alta.
    - Apoyo estatal al I+D de la alta tecnología y de los sectores industriales
    punta que constituyen la base de la nueva economía informacional
    - Concesión de prioridades a las industrias de defensa y a aquellas relacionadas con la misma, combinando un reforzamiento del poder militar y el estímulo de un sector de defensa controlado por la alta tecnología.
    - Disminución del Estado del Bienestar, con variaciones dentro y entre los países dependiendo del poder relativo en los grupos afectados.
    - Austeridad fiscal, con el objetivo de conseguir un presupuesto equilibrado y una política monetaria rigurosa.

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